AHORA CONTINUEMOS CON LEYENDAS ......
Leyenda de “El Choco”
En la Ex Hacienda de Coahuixtla, Cuautla Morelos. Una de las más prosperas de la región trabajaba una hermosa mujer; su belleza era tal que muchos hombres la pretendían, y ella siempre se negaba. Un día después de bañarse en el rio, se topó con un extraño forajido, montado en un enorme caballo negro. Que ofreció llevarla a casa, la joven rechazó sus primeras propuestas, pero al final terminó por aceptar.
Creyendo que todo había llegado hasta ahí, la muchacha se sorprendió al verlo con frecuencia, a final de cuentas, como todos los demás trataba de enamorarla. Pero a diferencia de los otros, él lo logró. La mujer quedó embarazada, y del sujeto ya no se supo más. El bebé nació a los 6 meses, pero era algo extraño, distinto a los demás, muy despierto y hábil. Cuando el niño cumplió 6 meses la madrina de la muchacha se dirigía hacia la iglesia para bautizarlo, pero cuando cruzaban el rio el bebé le dijo:
- Mira madrina ya puedo hablar, ya tengo dientes, y te voy a matar-, dicho esto, el bebé la mató y salto al rió, quedó incrustado en una piedra y después desapareció.
Se rumora que aquella criatura era hijo del Diablo y que desde entonces se aparece en la hacienda, asustando y haciendo maldades a los trabajadores. Se le atribuyen también algunas muertes, y se le puede ver en las ruinas y los túneles de la ex hacienda jugando con los huesos de las personas que ahí han muerto.
Cuentan también que por los caminos rurales, se escucha el llanto de un bebé. Al seguirlo conduce hasta un recién nacido, aparentemente abandonado. Quienes lo han recogido para llevarlo ante la policía o al hospital más cercano. Después de cargarlo un rato, sienten un repentino dolor en su brazo. Al voltear, ven con horror que el bebé, lo muerde con sus muchas hileras de dientes, y con voz ronca lanza todo tipo de insultos y amenazas.
Entonces los asustados incautos, arrojan lejos aquel terrible regalo…
Leyenda "El pozo de las cadenas"
Esta leyenda mexicana sucede cerca del pueblo de Tecate, donde en un campo vivía en tranquilidad un granjero con su familia. Su vida transcurría plácidamente hasta que un día llegaron dos hombres, que afirmaron estar de paso hacia Tijuana. Tras darle refugio y comida, les ofreció que pasaran la noche en su casa para evitar andar en medio de la oscuridad y que luego siguieran su camino. Los visitantes comenzaron a averiguar sobre las posesiones del granjero: hacienda, cosechas, dinero, etc. a lo que el dueño de casa respondía con total inocencia, sin saber que estaba firmando su sentencia de muerte….
Una vez entrada la noche, los maleantes esperaron que los propietarios se durmieran para dirigirse a su habitación y despertarlos bruscamente. Inmediatamente los obligaron a revelar dónde escondían el dinero por lo que el hombre les dio un pequeño cofre donde guardaba algunas monedas, que era todo lo que tenía. Los ladrones, enfurecidos, comenzaron a golpearlo hasta provocarle la muerte. Al comprobar que estaba muerto, los delincuentes tomaron una decisión diabólica: asesinarían al resto de la familia para que no hubiera testigos. Así, dieron muerte a la esposa y a los hijos del dueño de la granja, para luego darse a la fuga, no sin antes esconder los cuerpos en el pozo de agua de la finca, atándolos con cadenas.
Con el paso de los años, la granja se vendió, y sus nuevos dueños decidieron remodelar el pozo. Cuando estaban en estas tareas, unos ruidos les llamaron la atención y al mirar al fondo del pozo vieron con terror, a los fantasmas de los antiguos dueños de la finca con sus cuerpos envueltos en cadenas, pidiendo auxilio en forma desesperada….
Leyenda "la muñeca de porcelana"
Leyenda "la muñeca de porcelana"
"¡Mamá, quiero esa muñeca!" Dijo la pequeña Isabel totalmente nerviosa por tener una nueva muñeca. "Volveremos mañana para comprártela, ¿vale? pero recuérdamelo, Isabel" le contestó su madre en la misma tienda de antigüedades.
Isabel tenía sólo siete años y medio, pero ella podía tener todo lo que le gustaba gracias a su mirada de pena que les ponía a sus padres. Esa misma noche, la pequeña tuvo dificultades para dormirse ya que sólo pensaba en su futura nueva muñeca. Incluso si tenía un brazo menos, era la muñeca de porcelana más bonita que había visto nunca. Ella tenía muchas, pero esa iba a ser la más bonita de su colección.
A la mañana siguiente, Isabel desayunó viendo sus dibujos favoritos, como cada mañana. Había soñado tanto con su muñeca que tenía sueño, estaba cansada y ya no quería esa muñeca. Ya no le gustaba. Así que pasó el día jugando con otras cosas y no le recordó a su madre que tenían que ir a por la muñeca, porque ya no la deseaba.
Llegó la noche e Isabel fue a acostarse al piso de arriba. Ella tenía miedo de estar arriba sola, así que su madre subía con ella y se ponía en la habitación de al lado a coser. Una media hora más tarde de haberse acostado, una voz aguda despertó a la niña susurrándole al oído: "Subo 1, 2, 3 escalones..." La pequeña Isabel gritó asustada llamando a su madre: "Mamá, hay alguien en la escalera que hace ruido" Su madre la tranquilizó diciendo que no había nada en absoluto. En cuanto la madre abandonó la habitación, Isabel volvió a oír ese susurro que le dijo "Subo 4, 5, 6 escalones..." De nuevo Isabel llamó a su madre. Su madre le volvió a contestar que se tranquilizara, que sería el ruido del frigorífico.
Pero la pequeña voz continuó subiendo las escaleras: "Subo 7, 8, 9, 10 escalones y ya estoy en el pasillo", repitió la pequeña voz con una risa sarcástica.
A la mañana siguiente, la madre de Isabel se sorprendió de despertarse antes de ella. Pero pensó en las dificultades que había tenido para dormirse y pensó que estaría cansada. Pero transcurrida una hora le pareció raro que aún no se hubiera despertado, por lo que subió a ver cómo estaba su hija. La madre gritó con terror viendo a su hija ahogada en su propia sangre y apuñalada más de 17 veces, con el brazo arrancado y viendo a esa pequeña y adorable muñeca de la tienda de antigüedades con el brazo de su hija como sustituto del suyo.
Leyenda "Ayúdame"
Una familia acababa de mudarse a una nueva casa cerca del bosque. Es una casa más grande, en un pueblecito tranquilo, los niños tienen sitio para jugar y los padres están tranquilos,... Todos estaban muy a gusto en su nuevo hogar. El padre trabajaba y debía ausentarse de casa una semana de cada dos por motivos laborales.
Una noche, mientras la madre leía en el salón, el hijo mayor no estaba en casa, pero la hija más pequeña ya dormía. Cuando Carlos, el hijo mayor, volvió a casa le comentó a su madre algo que le tenía preocupado de hace días. Y es que llevaba días observando a Caterina, su hermana pequeña, mientras dormía y ésta actuaba de forma extraña por la noche desde que se habían mudado a la nueva casa.
La pequeña hablaba durante su sueño y estaba muy agitada y nerviosa. Su madre no había observado nada, pero dijo que empezaría a hacerlo a partir de ese momento. Cuando Carlos se marchaba a la cama, pasó delante de la habitación de su hermana para echar una ojeada, y la vio sentada en la ventana mirando fuera. Enseguida bajó a advertir a su madre. Subieron los dos y al verla su madre pensó que probablemente la niña era sonámbula. La volvió a poner en la cama.
Pero la historia se repitió noche tras noche y la pequeña niña llegaba incluso a salir fuera de la casa para jugar en la parte trasera de la casa, en el patio.
La madre cada vez estaba más inquieta a causa de su comportamiento y decidió hablarlo con su marido a su vuelta. Ambos propusieron llevarla al psiquiatra y que la tratase. Pero la niña continuaba yendo al patio trasero, a intentar hacer en el suelo agujeros con su pala. Cavaba, cavaba... siempre cavaba sin cesar. Y siempre en el mismo sitio. Los padres llegaron a preguntarle a la niña dormida porqué hacía eso. La niña respondía que alguien le pedía ayuda.
Tras varias semanas viendo a su hija cavar diciendo que oía que la llamaban voces pidiendo ayuda, la familia no pudo más y decidieron cavar ellos en el punto dónde cavaba la niña. Cavaban más y más profundo, intentando encontrar una solución. Y la encontraron. En el punto donde la niña cavaba encontraron la solución al porqué Caterina actuaba así. ¡Encontraron un esqueleto de una niña!
Escandalizados, llamaron a profesionales para hacer una búsqueda y supieron que hacía dos años atrás desapareció una niña en el pueblo. La buscaron durante mucho tiempo pero nunca la encontraron. De una sola vez se habían resuelto ambos interrogantes.
Una noche, mientras la madre leía en el salón, el hijo mayor no estaba en casa, pero la hija más pequeña ya dormía. Cuando Carlos, el hijo mayor, volvió a casa le comentó a su madre algo que le tenía preocupado de hace días. Y es que llevaba días observando a Caterina, su hermana pequeña, mientras dormía y ésta actuaba de forma extraña por la noche desde que se habían mudado a la nueva casa.
La pequeña hablaba durante su sueño y estaba muy agitada y nerviosa. Su madre no había observado nada, pero dijo que empezaría a hacerlo a partir de ese momento. Cuando Carlos se marchaba a la cama, pasó delante de la habitación de su hermana para echar una ojeada, y la vio sentada en la ventana mirando fuera. Enseguida bajó a advertir a su madre. Subieron los dos y al verla su madre pensó que probablemente la niña era sonámbula. La volvió a poner en la cama.
Pero la historia se repitió noche tras noche y la pequeña niña llegaba incluso a salir fuera de la casa para jugar en la parte trasera de la casa, en el patio.
La madre cada vez estaba más inquieta a causa de su comportamiento y decidió hablarlo con su marido a su vuelta. Ambos propusieron llevarla al psiquiatra y que la tratase. Pero la niña continuaba yendo al patio trasero, a intentar hacer en el suelo agujeros con su pala. Cavaba, cavaba... siempre cavaba sin cesar. Y siempre en el mismo sitio. Los padres llegaron a preguntarle a la niña dormida porqué hacía eso. La niña respondía que alguien le pedía ayuda.
Tras varias semanas viendo a su hija cavar diciendo que oía que la llamaban voces pidiendo ayuda, la familia no pudo más y decidieron cavar ellos en el punto dónde cavaba la niña. Cavaban más y más profundo, intentando encontrar una solución. Y la encontraron. En el punto donde la niña cavaba encontraron la solución al porqué Caterina actuaba así. ¡Encontraron un esqueleto de una niña!
Escandalizados, llamaron a profesionales para hacer una búsqueda y supieron que hacía dos años atrás desapareció una niña en el pueblo. La buscaron durante mucho tiempo pero nunca la encontraron. De una sola vez se habían resuelto ambos interrogantes.




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